La semana pasada volvimos como familia de nuestra primera misión a un pueblito bastante seco en el sur de Honduras. Darwin, mi esposo, había estado en el mismo pueblo con nuestro mentor y un grupo de cristianos en noviembre para ayudar con un proyecto de agua potable y compartir las buenas nuevas de Jesucristo, y fue decidido que volviéramos todos los de nuestra comunidad espiritual en enero para seguir sembrando semillas del Reino de Dios y ayudar a la gente en el sur a terminar la ultima parte de la tubería para no tener que escarbar en el rio seco buscando agua durante el verano. Aquí hay algunas fotos del viaje, y en las siguientes semanas espero poder escribir mas historias y obras especificas que el Señor hizo. Nuestros tres hijos — Dayana, edad 14 años; Gleny, edad 10 años; y Jason, edad 7 años laboraron juntos con nosotros en el pueblo durante la semana que estuvimos allí, ayudando en proyectos de agricultura y construcción y yendo con nosotros a hacer visitas en las casas para compartir la palabra de Dios. Fue una bendición ver a nuestros hijos tomar liderazgo entre los niños de la comunidad y participar con nosotros en difundir las buenas noticias del Reino de Dios!
Gozando del viaje de nueve horas en la pyla de nuestro mentor con nuestros hermanos…
Darwin ayudando con la cosecha de maíz de un creyente, Omar, quien nos ofreció hospitalidad durante la semana que estuvimos en su pueblo, y yo haciendo malabares despues de terminar cosechando maíz con los demás…
Jason trabajando en los zanjos con los ¨hombres grandes¨ cada día para ayudar a instalar la tubería que traerá agua a este pueblo tan seco. Muy bien, Jason!
Bañándonos en el rio…
Donde dormimos en el suelo de tierra y en hamacas…
¨Engrandezcan al YO SOY conmigo; exaltemos a una Su nombre.¨ — Salmos 34:3


































