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Tesoros escondidos: buscando el reino de Dios en Honduras

~ De Jennifer, con alegria

Tesoros escondidos: buscando el reino de Dios en Honduras

Archivos de autor: jenniferzillycanales

Yendo para atrás y actualizando escrituras de los últimos años: «Ella será su hija.»

01 lunes Ago 2016

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, Información acerca de la misión, La familia, La vida cristiana en comunidad, Reflexion personal

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Etiquetas

Adopcion, familia solidaria, IHNFA, La familia de Dios, La vida con Cristo, Niñez hondureña, Principios, Rancho Hogar Agua Viva

A partir de hoy, estaré actualizando el blog «Tesoros Escondidos» con una variedad de escrituras que llevo escribiendo desde el año 2014. Yo había mantenido este diario de escrituras acerca de nuestro caminar con Cristo en ingles en nuestro blog HiddenTreasuresinHonduras.wordpress.com, y ahora una amiga nos está ayudando a traducirlas en español porque no nos ha quedado tiempo para estar traduciendo las escrituras y manteniendo ambos blogs fielmente.

Nuestra meta es ir publicando todas las escrituras desde enero 2014 hasta la fecha que no habíamos traducido/publicado en español para así poder animar a los demás hispanohablantes en la fe en Jesucristo y servir como testigos del amor de Dios en nuestro mundo.

La primera escritura, originalmente escrita y publicada en ingles el 14 de enero de 2014, se encuentra abajo:

“Ella será su hija.”

14 de Enero del 2014

Dios ha cambiado mis planes muchas veces en el transcurso de estos últimos años, y esta es una historia única.

Darwin, nuestra hermana en Cristo Jenae, y yo esperábamos ansiosamente la llegada de los primeros dos niños de la agencia de protección infantil de Honduras (IHNFA) a Rancho Hogar, el hogar que Dios nos había proveído para criar a niños y jóvenes para Su gloria. Pasaban las semanas, llamadas y visitas nos hacían, enviábamos correos, pero no llegábamos a nada. Cada vez que hablábamos con algún representante de la agencia nos decían que no había ningún niño disponible, que todo el personal estaba ocupado en casos de custodia, o que debíamos regresar en otro momento porque estaban empapados de trabajos y no tenían tiempo para nosotros.

Una tarde, mientras estaba parada en el vacío porche del pequeño edificio de educación del Rancho, Jenae se carcajeó y dijo, “Hay huérfanos en todo el mundo, y aquí estamos, tres personas llamadas por Dios, listos para cuidar de ellos, y supuestamente no hay ningún niño para cuidar.¨

El tiempo transcurrió, y finalmente recibimos una llamada de la agencia: habían dos grupos de hermanos disponibles, pero cada grupo tenía tres miembros, lo cual era más de lo que originalmente planeábamos. La agencia nos explicó que el primer grupo tenía niños de dos, cuatro, y seis años de edad, y que el segundo grupo estaba compuesto de niños de cuatro, siete, y nueve años de edad. De todos modos, nosotros teníamos la voluntad de recibir niños de entre dos y siete años de edad, debido a que entre mayor sea un niño, mas cargas tiene y más difícil es de impactar sus vidas. O al menos así dicen.

Al oír sobre el grupo de hermanos mayores, con un niño de nueve años de edad que no era dentro del rango de dos a siete años que teníamos planeado, la voz de Dios invadió mi corazón y dijo que debíamos tomarlos. Todos quieren a los pequeños, y si tu no tomas a los mayores, entonces quien lo hará? Acaso no es ese tu propósito- criar niños que nadie más quiere? Ore durante la noche antes de dar una confirmación sobre esta decisión que tomar, y el siguiente día recibí apoyo incondicional de parte de Darwin y Jenae.

En el siguiente día, Darwin y yo estábamos en la ciudad de La Ceiba, cerca de la oficina de la agencia gubernamental, y llamamos repetidamente, casi desesperadamente, para decirles que al menos queríamos conocer el grupo de hermanos mayores. Luego de muchas llamadas ellos finalmente contestaron, e inesperadamente, nos dijeron que ese era “Día de Visita” para todas las casas adoptivas y orfanatos, y que los niños de las áreas de alrededor estarían visitando la oficina principal de la agencia esa tarde. Darwin y yo nos quedamos viendo el uno al otro con una alegría en nuestros ojos, reorganizamos nuestros planes de esa tarde, y rápidamente comenzamos a caminar a la rosada oficina gubernamental que había sido la causa de tanta frustración y confusión para nosotros durante los meses previos.

Esta vez llegamos con esperanza y anticipación reventando en nuestros corazones, pensando Hoy podríamos conocer a nuestros futuros niños. Al acercarnos a la oficina, viendo docenas sobre docenas de niños en el patio de diversión, calando en columpios de metal viejo, o idos esperando visitas de parientes, vi a cada uno de los niños, pensando en mi corazón Sera ese niño? O es aquella niña? Serán ellos- o aquellos – nuestros futuros niños?

Entramos por el portón oxidado, y ahí, sentados en fila- de mayor a menor- estaban los niños que parecían ser diferentes a los demás. Hice contacto visual con la mayor, y creo que sonrió- o tal vez fui yo!- y la voz de Dios invadió mi corazón, diciendo, “Ella será su hija.” Pensé- Como? La agencia gubernamental dijo que el mayor, el de 9 años, era un varón…– pero pare los pensamientos y decidí confiar en el plan de Dios. Inmediatamente nos pasaron a la oficina del director, y rápidamente fue a traernos a los niños de los que supuestamente él nos había hablado por teléfono. En el fondo de mi corazón yo sabía, o tal vez esperé, que ella y sus dos hermanos menores serían los que el director fue a traer, pero desde un punto de vista racional sabía que mis esperanzas eran absurdas.

De enseguida, la puerta que daba a la oficina estaba abierta, y ahí estaban ellos, ella y sus dos hermanos menores esperando de una forma incomoda, la hermana de en medio tirándonos sonrisas tímidas. Nos animaron a buscar algún espacio en la pequeña propiedad de concreto para conocer a los niños, y rápidamente se descubrió que la hermana mayor era la vocera de los dos hermanos menores. No teniendo ningún tipo de palabras ensayadas y llenos de todo tipo de emociones intensas, Darwin y yo comenzamos a hacerles preguntas básicas para conocerlos- sus edades, que les gustaba hacer, etc. Cuando la mayor nos comentó que tenía trece años, me quede sin respirar pensando, “ Dios, como es posible que tomemos a una adolecente? Ella solo es diez años menor que yo! Buscamos niños que están entre las edades de dos y siete…” Pero esos pensamientos rápidamente desaparecieron al percibir que Dios nos estaba llamando a obedecer, a mantener nuestros corazones abiertos, y llevar acabo lo que Él me había prometido- que ella sería nuestra hija.

Luego de una hora de hablar individualmente con ellos y con su madre solidaria, Darwin y yo nos despedimos y nos marchamos supuestamente a nuestra casa para orar sobre la situación. Los niños se quedaron detrás de su adorada madre adoptiva, una viuda Cristiana de entre los sesenta años de edad, y nos observaron con interés intenso cuando nosotros nos despedimos y sonreímos. Antes de salir del edificio, volteé hacia Darwin y dije, “Yo los quiero. Sé que dijimos que oraríamos sobre la situación, pero creo que ya no es necesario. Esos serán nuestros niños.” El inmediatamente acepto, diciendo que él también tenía la confirmación de Dios, así que nos regresamos a la oficina del director y preguntamos que teníamos que hacer para traerlos a casa con nosotros.

Los tres de ellos se convirtieron en parte de nuestra familia al día siguiente, 1 de Noviembre del 2013. [Y hoy en día, casi tres años después, siguen viviendo con nosotros y estamos en el proceso de adoptarlos legalmente].

Dayana, nuestra hija mayor, es una tremenda bendición tanto para sus hermanos como para nosotros, y es un ejemplo poderoso de pureza, alegría, fe profunda, y servicio desinteresado. Estamos tan orgullosos de ella y a diario damos gracias a Dios porque sus planes fueron diferentes a los nuestros.

“Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza.” 1 Timoteo 4:12

Favor de dirigirse al otro blog

13 viernes Nov 2015

Posted by jenniferzillycanales in Sin categoría

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Hola:

Le pido disculpas por no haber mantenido bien este blog. El tiempo libre que tengo no me ha permitido mantener ambos blogs que tengo (este en español y el otro en ingles), así que por ahorita solo estoy actualizando el de ingles, y lo actualizo varias veces al mes. Dios esta obrando muy fuertemente en y por medio de nosotros, así que si quiere dirigirse al blog en ingles y buscar la forma de traducirlo, puede ir al sitio web: http://www.HiddenTreasuresinHonduras.wordpress.com

Muchas gracias,

Jennifer Zilly de Canales

Aprendiendo a ser familia (fotos)

11 martes Ago 2015

Posted by jenniferzillycanales in La familia, Niños con necesidades especiales

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El domingo cuando volvimos a casa del Grupo Discipulado tuvimos una tarde de diversión mientras que seguíamos aprendiendo que significa ser familia…

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Dayana (edad 14) preparando el corredor con detergente para una tarde de diversion deslizante

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Gleny (edad 10, la hermana biologica de Dayana) disfrutando la manguera

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Jason (edad 8, el hermano biológico de Dayana y Gleny) siendo ‘atacado’ pro Josué (edad 7), acompañados por Gabriela y Josselyn, las que recien llegaron a nuestra familia

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Gabriela (edad 6) aprendiendo a jugar con los demás mientras que va acercandose a su aniversario de un mes con nosotros

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Josue si tenia pamperas mojados después de tanto alboroto con los demás!

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Jackeline (edad 11, la hermana biológica de Josue), intentando atacarme mientras que la estaba mojando con la manguera. Logró su meta poco después de tomar la foto!

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Jackeline otra vez (ella y su hermano quien tiene necesidades especiales acaban de celebrar su aniversario de seis meses con nosotros).

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Los cinco monitos

31 viernes Jul 2015

Posted by jenniferzillycanales in La familia

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Hace varias noche todos estuvimos alistándonos para ver una película en familia — los niños se estaban bañando, se estaban cepillando los dientes, y generalmente había mucha energía y emoción mientras que todos traían sus almohadas y peluches y cobijas para nuestra sala donde íbamos a tener el gran evento. Cuando salí de nuestro cuarto a la sala, me reí de verdad al ver cinco monitos fingiendo estar dormidos (la mayor no estuvo presente y la niña Josselyn todavía no había llegado a vivir con nosotros).

Los cuentos infantiles de «Los cinco monitos» por Eileen Cristelow que se tratan de una madre y sus cinco hijitos traviesísimos son algunos de los favoritos de nuestros hijos, así que fui a traer la cámara para tomar algunas fotos de nuestros cinco monitos preciosos…

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Cinco de nuestros queridos monitos fingiendo portarse bien (Jason, 8; Josue, 7; Jackeline, 11; Gabriela, 6; y Gleny, 10)

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Reflexiones y metas de nuestros hijos: julio 2015

27 lunes Jul 2015

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, La familia, Reflexion personal

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Ayer escribí en la pizarra en la sala de nuestra casa algunas tareas para nuestros hijos para realizar durante una tarde libre. Debajo se puede encontrar algunas de las respuestas suyas según los temas asignados.

Que escriba una lista de por lo menos 5 metas que tiene para lo que falta de este año de 2015:

 

(Gleny, edad 10 años):

  1. [Seguir haciendo] alabanza en el coro
  2. Amar mas a Josselyn y Gabriela [dos hermanas nuevas quienes llegaron a vivir con nosotros este mes]
  3. Seguir bien en mis estudios
  4. Seguir en la relación con Dios
  5. Concentrarme mas en el camino de Jesucristo

 

(Dayana, edad 14 años):

  1. Poder tener un buen nivel de la música, principalmente en violín
  2. Poder pasar los exámenes (pasarlos con esfuerzo)
  3. Poder concentrarme en Dios y poder tener el poder de ser maestra
  4. Aprender bien el ingles
  5. Poder aprender otro instrumento
  6. Tener un buen nivel de piano
  7. Poder ir bien en todas mis clases
  8. Poder convertirme en una muchacha positiva
  9. Aprender mas de la vida
  10. A tener buenas actitudes de corazón
  11. Poder ser sincera de corazón
  12. Poder aprender a cocinar
  13. Aprender mas de ustedes
  14. Poder tener mas momentos con Pa y Ma
  15. Poder mostrar amor y ayudar a los demás

 

Que escriba por lo menos 8 cosas que ha aprendido recién (de la Palabra de Dios, en la escuela, de otra persona, en la vida diaria, etc.):

 

(Gleny, edad 10 años):

  1. Lo que yo aprendí fue que nosotros tenemos una relación con Dios y la podemos reflejar
  2. Dios nos dio un lugar para que lo disfrutáramos de el. [En el Huerto de Edén, que significa ‘Placer’] El nos dio todo nuestro placer para que comiéramos de cualquier fruta de cualquier árbol menos del árbol de la ciencia del bien y del mal
  3. Nosotros tenemos toda nuestra decisión para escoger el bien o el mal, pero lo miramos mas fácil para escoger el mal
  4. Lo que he aprendido de mi vida diaria es el respeto es importante entre las demás personas. Para ser sincera, yo a veces no respeto a mis hermanos.
  5. Otra cosa que he aprendido es la sinceridad. Siempre hay que ser honesto con las otras personas para que nos crean.
  6. La honestidad nos sirve para ser honestos, sinceros y justos.
  7. La amabilidad nos sirve para ser felices y compartir con los demás
  8. El amor hacia los demás es importante porque yo creo que si queremos que nos amen tenemos que hacerlos lo mismo

 

(Jackeline, edad 11 años):

  1. Aprendí a amar y a apreciar a una persona
  2. A orar
  3. A no tener odio ni pagar mal por mal
  4. A leer Su Palabra
  5. A confiar
  6. A no tener miedo
  7. A nunca rendirme
  8. A tener una Buena actitud
  9. A tener compasión
  10. A tener dominio propio

 

(Dayana, edad 14 años):

  1. A no fijarme en la apariencia de los demás sino en cómo está su corazón
  2. Estar firme en mi palabra
  3. Esperar el momento apropiado de esperar que sucedan las cosas (ejemplo: casarme)
  4. Demostrar lo que soy sin miedo
  5. A escuchar a los demás
  6. Hablar de Dios con personas que lo necesitan sin miedo
  7. A tener amor, compasión y esperanza en esta vida
  8. Tener paciencia con lo que hago y amor a los demás

No te metas con un superhéroe

30 martes Jun 2015

Posted by jenniferzillycanales in La familia

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Ayer mientras que todos estuvimos alistándonos para ir a reunirnos con nuestra comunidad de fe en Las Mangas, La Cuenca del Rio Cangrejal, encontré a tres superhéroes en la paila de nuestro carro…

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La verdad acerca de Los Estados Unidos

23 martes Jun 2015

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, Reflexion personal

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Creo que es importante para toda gente hondureña (y los de otros países latinoamericanos) saber la verdad acerca de Los Estados Unidos.

Durante los tres años que llevo viviendo en Honduras, he visto tantas personas quienes han puesto el deseo de mudarse a Los Estados Unidos encima de cualquier otra meta que tienen. He visto familias rotas porque los padres de familia se han mudado, dejando a sus hijos pequeños atrás; he visto a gente brillante y exitosa irse de Honduras en busca de una vida mejor, y he visto personas innumerables hablar seriamente de cómo se van a resolver todos sus problemas si tan solo pueden lograr llegar a aquel país norteamericano tan maravilloso y perfecto.

Yo he tenido un privilegio muy especial en el hecho de que en vez de nacer en una situación de violencia, sufrimiento o pobreza en cualquier país en el mundo, nací en medio de riquezas  en uno de los países mas poderosos que la tierra ha visto jamas. Al contrario que los ciudadanos de Honduras u otro países, yo nunca tuve la oportunidad de anhelar vivir en los Estados Unidos y disfrutar de todos los privilegios y oportunidades que eso implica.

Nací alla, y desde mi primer día de vida tenia a mi alcance todo lo que es el sueño Americano.

A la edad de 17 años estuve en el ultimo año del colegio, sacaba notas muy altas en las clases más avanzadas, había recibido cartas de invitación a seis universidades competitivas, disfrutaba libremente de agua caliente y aire acondicionado a diario, participaba en un equipo competitivo de basquetbol femenino ademas que otras actividades, disfrutaba de mi propio carro, vivía en un vecindario limpio y seguro con casas grandes y elegantes, y salía a restaurantes y al cine con frecuencia con amigas y familiares.

Y senti que me iba a morir de un vacío tan enorme, tan profundo que no podia explicar ni definir.

Entonces, empecé a buscar lo que no se podía ver, tocar, o escuchar. La pregunta que dominaba mis pensamientos era: Existe Dios? Si El existe, todo en mi vida tiene que cambiar, porque ahora no lo estoy sirviendo ni lo conozco. Me sirvo a mi misma — tengo todo lo que uno puede esperar, y más! — y siento que de verdad me voy a morir de este vacío tan inmenso.

Mi lógica: Como yo tenia todo lo que uno puede esperar de la «vida buena» y aun así me sentí miserable, lo que me faltaba tenia que ser algo mas allá de riquezas, bienes materiales, éxito académico, dinero, y relaciones/amistades buenas.

Tenia salud, belleza, dinero, relaciones buenas con ambos de mis padres, oportunidades en abundancia, tanto éxito como una joven de 17 años podría esperar, y un futuro lleno de posibilidades en el país donde tantas personas anhelan estar.

Entonces, que faltaba?

De allí, en medio de días ocupadisimos con estudios y deportes y actividades familiares y salidas recreativas, etc, cogí una Biblia por primera vez en mi vida, buscando respuestas mas allá que la promesa de felicidad que el sueño Americano nos promete.

Fue un proceso largo y doloroso, pasando varios meses de búsqueda e inquietud, pero pagina tras pagina encontré un Dios vivo, sirviendo a la humanidad, declarando Verdad con palabras y hechos, y demostrando que este mundo de dinero, competencia, y premios tocables no es nuestro hogar.

Yo pudiera haber intentado llenar mi vacío con mas bienes materiales, con más salidas divertidas con amigas o con una variedad de otras cosas, pero por la gracia de Dios me rendí, tiré la toalla, y decidí servir al Dios vivo en vez de a mi misma. Hay hondureños que ya lo están haciendo allá donde están, y ellos me entienden muy bien, mientras que hay otros que han sido engañados y todavía creen que una vez que lleguen a Los Estados Unidos todo se va a arreglar y por fin van a disfrutar de la «felicidad.»

Entonces, en las siguientes semanas espero poder escribir más acerca de este tema, pero en verdad quiero animar a todos a ver Los Estados Unidos tal como es: un imperio más hecho de humanidad caída, igual de perdido como un país como Honduras — si, con mas oportunidades y mas atractivo material, pero, al final de todo, sin capacidad de llenarnos de felicidad verdadera.

Es Dios quien lo hace, si vivimos en medio de pobreza, violencia y desesperación o en medio de la sociedad mas alta y privilegiada.

 

 

Esto nunca fue el plan de Dios

10 miércoles Jun 2015

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, La familia, Reflexion personal

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Hace algunos años mientras que estaba tomando un curso de español en la ciudad cercana de La Ceiba, mi maestra me preguntó, completamente perpleja, si me había mudado a Honduras porque no me gustaba la comida en los Estados Unidos.

Cuando me rié y le contesté «No,» su expresión no cambió, y siguió adivinando, «Entonces…no te gustaba el clima allá?»

La pregunta por qué vivo en Honduras — un pais con playas famosas al nivel mundial igual que su cantidad de asesinatos — se me presenta varias veces semanalmente, la mayoría de veces por taxistas curiosos quienes se ponen inapropiadamente interesados cuando menciono que me he casado con un hondureño. Su próxima pregunta, siempre con una mirada traviesa: «Tienes algunas amigas solteras?»

Mi respuesta para la primera pregunta (y no para la segunda) es ésta: «Estoy aquí porque estoy segura que Dios me ha traído aquí. Si, Honduras es bellísima y, si, tiene bastantes problemas, pero no estoy aquí porque es el lugar ideal para mi ni porque quiero «reparar» el país, sino porque Dios me ha traído aquí para cumplir Sus propósitos.»

La historia, claro, es mucha mas larga que esa, pero por lo menos esa respuesta disipa cualquier malentendido que estoy aquí para disfrutar del ecoturismo y los «canopy tours» en las montañas alrededor del Rio Cangrejal.

Recién alguien aquí me preguntó si El Pino (nuestra aldea en las afueras de la tercera ciudad mas grande de Honduras, La Ceiba) es un lugar bonito donde vivir. Siempre con dudas acerca de cómo contestar ese estilo de preguntas y no queriendo ofender a nadie, le pregunté respetuosamente a mi esposo, Darwin, «Es El Pino un lugar bonito donde vivir?»

El se rió y dijo, «No.»

Yo casi esperaba que él declarara enfáticamente, «Si!,» siendo el hermosamente orgulloso hondureño que es, porque yo sé que mi propia jueza interior esta torcida porque la definición de ‘un lugar bonito donde vivir’ que fue inculcada en mi incluye aceras pavimentadas, yardas perfectamente chapeadas siempre, y vecinos respetuosos. Y no digamos uno o dos carros en cada garaje, grandes buses amarillos que hacen sus rondas cada día jalando los niños de ida y vuelta a la bonita escuela publica y ni siquiera una basurita tirada en las calles.

En nuestro vecindario del Pino alguien acaba de construir una cantina en medio de la canchita de fútbol de polvo donde los varones del vecindario solían jugar todo el día, todos los días. Supongo que ahora esos varones caerán en las bandas a una edad aun mas temprana ahora que han sido robados la distracción de patear una pelota vieja entre dos goles hechos de palo.

Ahora que llevamos casi dos años de vivir en nuestra aldea rural del Pino después de haber previamente vivido a una distancia de 35 minutos en carro/bus en el centro de La Ceiba, tal vez por primera vez me estoy permitiendo entender que admitir que esto no es un lugar bonito donde vivir no quiere decir que estoy juzgando injustamente un vecindario en apuros en un país luchador. En el principio, especialmente siendo una extranjera que muchos creían que juzgaría y criticaría a los demás, creo que caminaba a puntitos alrededor de ciertas realidades, explicándolas como meramente diferencias culturales o pobreza básica (y algunas lo son), tomando mi puesto entre las mujeres que lavan la ropa a mano y aprendiendo a preparar una buena tortilla como para no llamar la atención a mi misma ni ofender a los a mi alrededor.

Calles de tierra, cases hechas de pedazos de diferentes materiales, perros flaquísimos que han sido engendrado por endogamia mas veces que podamos contar, culebras venenosas que andan en yardas invadidas por malas hierbas, padres de familia trabajadores quienes se esfuerzan muchísimo solo para lograr poner arroz y frijoles en la mesa, familias sin refrigeradoras — todas estas cosas son, de hecho, matices de cultura que no se deben juzgar, sino aceptar.

Pero hace algunas semanas mientras que conducía por una calle bastante estrecha en las afueras de nuestra aldea con dos de nuestras hijas (Dayana, 14 y Jackeline, 11) creo que Dios me abrió los ojos en una nueva manera a mis alrededores desolados y permitió que mis labios dijeran por primera vez (y no con una actitud de superioridad sino simplemente como una observación sobria): Esto no es un lugar bonito donde vivir.

Nos habíamos parado en frente de una colección de casas bastantes pobres para dejar a nuestra vecina, una nueva amiga de 12 años quien viene de una vida familiar muy violenta forjada con confusión quien estaba aprendiendo el alfabeto por primera vez (junto con cómo llevar ropa modesta) ahora que estaba inscrita en nuestro programa de escuela en casa y pasaba cinco días a la semana en nuestro hogar.

Mientras íbamos en camino en carro hacia su casa, yo le había estado preguntado mas acerca de su familia, intentando entender otro rompecabezas cuyas piezas han sido destrozadas, cuando me dijo del asiento atrás de nuestro carro, «Anoche mi mamá quebró una botella de vidrio sobre la cabeza de mi papá, y el empezó a sangrar de la herida.»

Respiré profundamente mientras que un nuevo entendimiento se cayó sobre me: Es dificial, si no completamente imposible, entender quien es Jesucristo aparte del sufrimiento. Vivir en este lugar plagado con sufrimiento de hecho me trae aun mas cerca al corazon de Dios, a un entendimiento innegable a mi necesidad — nuestra necesidad — de un Salvador, en vez de babarme el corazón con dudas o distanciarme de El.

Paz me envolvió el corazón mientras que me daba vuelta en mi asiento para poder verla cara a cara, y, sin saber que mas decir, simplemente le dije tanto con mis ojos que con mis palabras, «Lo siento.»

Ella se vio bastante sorprendida, como si nadie le hubiera dado el pésame por el ambiente trágico en el cual se esta criando. Me preguntó, «Perdón?»

Le dije de nuevo, «Lo siento. Esto nunca fue el plan de Dios.»

Creo que la segunda vez ella entendió que no me estaba burlando de ella ni intentando hacer mas suave su sufrimiento, sino que le estaba mostrando mi compasión mas profunda.

Después de pasar por aquella calle tan estrecha y amurallada, casi raspando las paredes del carro en los cercos de la calle, brincando para arriba y para abajo mientras que pasábamos por gran hoyos en la calle, paramos el carro. Su madre, una mujer quien se ve capaz y lista para cualquier obra de manipulación, me saludó frenéticamente, compartiendo conmigo con ojos super-abiertos que una vecina suya tiene tres hijos y no tienen qué comer. Quería saber que podía hacer yo para ellos.

Respiré una oración silenciosa hacia Dios, pidiendo su guainza, y la miré a la hermanita menor de nuestra amiga, saludándola por su nombre con una cosquillita a su panza para acompañar un sonido gracioso. Ella solo me miró sin expresión. Me imaginé que sus dos otros hermanos menores estaban en la casa. Habíamos conocido al menor de todos el día anterior, un varón de dos años con un ojo hinchado. Su hermana de 12 años nos había dicho que un borracho en la calle le había pegado en el ojo con un botella de cerveza.

Una vez que yo había terminado de hablar con su madre y arreglar algunos detalles acerca de nuestra relación con sus hijos, con cansancio me senté en mi asiento de nuestro carro, ahora a solas con Dayana y Jackeline. Con mi corazón pesado en mas de un solo sentido, y percibiendo que tenia la atención total de ellas, empecé a asignar palabras a lo que Dios me había estado ensebando: «Chicas, esto nunca fue el plan de Dios. Matrimonios abusivos, niños sin comida, violencia, prostitución, basura tirada por todos lados — todo lo que vemos diariamente aquí en nuestro vecindario –» dejé salir un suspiro profundo, sabiendo que es lo que tenia que agregar, pero Jackeline lo dijo antes que mi —

«Y no digamos en nuestro mundo!»

En algún rinconcito de mi corazón me regocijé que ella seguía mi tren de pensamiento, que mis hijas entienden. «Si, gracias, Jackeline. Todo este sufrimiento y violencia y confusión que vemos y experimentamos en nuestras vidas diarias aquí — y no digamos en otras partes de Honduras o en el mundo entero — nunca fue el plan de Dios.»

Por fin el carro dejó su baile violento y nos subimos a la carretera pavimentada, mucha mas suave que la calle de tierra, y empezamos el viaje de 20 minutos a la escuela primaria de Gleny y Jason para poder llevar a los cuatro a una clase de arte en la ciudad. Intenté conducir lentamente, atesorando cada momento que tenia a solas con estas dos mujercitas, percibiendo que nuestro Padre haría algo especial en la conversación en la cual íbamos entrando.

«Como ustedes ya saben, Dios creó el ambiente perfecto para los seres humanos — aun lo nombró el huerto de Eden, que quiere decir ‘placer,’ pero nosotros somos los que decidimos darle la espalda a esa plena, llena relación con Dios y entrar en una relación torcida con el pecado. Todo lo que ahora vemos — hogares y vidas destruidos, confusión incontrolada, una religión de mentiras, sufrimiento horrible — es el resultado del pecado.» Vuelvo a decírselo: «Nunca fue la intención de Dios; mas bien, lo escogimos. El nos dio la libertad para decidir, y decidimos.»

Si fue dicho que Jesucristo como hombre conocía bien al sufrimiento, creo que estoy llegando a un entendimiento mas profundo cada día de por qué. Como no podría conocer bien al sufrimiento? Conociendo la plenitud, la hermosura, del Padre, habiendo estado en el Huerto del Placer desde el principio, y viendo a qué alcance catastrófico había caído el hombre, destruyendo ambos si mismo y sus hijos, constantemente en guerra con los demás humanos y con Dios, lo que una vez fue un mundo hermosisimo saturado con la gloria de Dios ahora repleto con sufrimiento causado por el pecado engendrando mas sufrimiento y pecado, como podría la encarnación viva del Creador Compasivo no tener un corazón roto?

«Entonces cuando las personas dan un puno enojado hacia Dios, echándole le culpa a El por el sufrimiento en el mundo, están confundidas. No es Dios quien dispone nuestro sufrimiento, sino que empezó con un solo pecado, y como bien sabemos el pecado tiene su manera de crecer e infectar a otros, entonces lo que vemos en el mundo hoy en día — grandes rótulos con mujeres semidesnudas para lograr vender un producto, madres quienes abandonan a sus propios hijos, personas aburridas y vacías, la guerra — es el producto, o el resultado, de años y años y años de pecado, una generación pasando a la siguiente el caos.»

Oh, que complicado tema, y hay tanto que el Señor me enseña diariamente! Hay mucho mas que hay que decir, mas que aprender, experimentar, pero por ahora lo voy a dejar asi: «Pero sabemos que hay una sola manera que escapar, una manera de ‘pagar’ por todo el pecado que se encuentra tanto en el mundo que rugiendo adentro de nosotros mismos.»

Mis hijas escuchan. Ellas ya lo saben, pero todos lo necesitamos escuchar constantemente, porque tan rápidamente lo olvidamos: «Por eso Jesucristo vino, para arreglar toda la confusión sucia que hemos hecho de huerto perfecto del placer de Dios, para darnos un escape de esta olla humeante de muerte. Y aunque ahorita todavía estamos en medio de todo, estamos siendo utilizados por El para levantar las piezas de vidas destruidas por el pecado, glorificando a Dios en el proceso — Y cuan dificil y santa es la tarea! Es un trabajo que nunca acaba, y tal vez, de hecho, esta creciendo cada dia mas! — sabemos que — »

Y vi a mi lado derecho a Dayana, nuestra hija de 14 años, sentada en el carro conmigo, y puse mi mano en su rodilla, esperando en mi corazón que dijera conmigo lo que las dos sabemos es verdad, y lo hizo, sus ojos de repente estudiando los míos y sus labios silenciosamente, lentamente recitando las palabras conmigo: «El les enjugara las lagrimas y no habrá muerte ni llanto ni clamor ni dolor, porque estos pertenecen a un pasado que no existe mas [Apocalipsis 21:4].»

Seguimiento a «Los dos temores disponibles»

01 lunes Jun 2015

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, La familia, Reflexion personal

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Hace algunos días mientras que iba por acá y por allá en nuestra casa, escribiendo instrucciones para varias personas, preparando algunas sorpresitas para los niños y generalmente alistando todo para mi primer viaje a Los Estados Unidos en dos años y medio, tuve a dos de nuestras hijas (Dayana, 14, y Jackeline, 11) en la mesa de madera en nuestra sala trabajando en sus tareas de escuela en casa.

Una de las tareas que les dejé fue escribir una pagina de revés y derecho de pensamientos organizados acerca de algo que había pasado en las ultimas semanas. Tal vez parezca una tarea demasiado sencilla, pero en algunas de las escuelas que he conocido en esta área hay adolescentes en sexto grado que ni pueden escribir una oración completa ni leer fluidamente un párrafo sencillo de un libro infantil. La idea mia fue escribir (y no olvidar de las letras mayúsculas, los puntos, las comas, etc), y dejé el contenido de la tarea completamente abierto para que cada una escogiera de qué escribía.

Habían numerosos temas que cada señorita pudiera haber escogido para escribir con detalle, incluyendo el concierto de música que tuvimos en nuestro hogar hace poco en el cual las dos cantaron y tocaron por lo menos un instrumento, algún suceso gracioso entre ellas mismas o con nosotros, una caminata aventurera al río o a la montaña con Darwin, etc, así que mas tarde aquel mismo día que me senté a leer los pensamientos de Jackeline escritos descuidadamente con lápiz en una hoja arrancada de uno de sus cuadernos escolares, lo que encontré me sorprendió.

La llamé para ayudarme a descifrar su escritura, como yo apenas podía sacar sentido de sus oraciones larguísimas, la falta absoluta de puntos, varias palabras terriblemente deletreadas u olvidadas, etc. Ella llegó y allí íbamos, con una lentitud meticulosa, corrigiendo el documento mas largo que tal vez había escrito en toda su vida. Después de tener que adivinar las primeras palabras, todo pareciendo otro idioma recién inventado, fui tentada a botar el papel con exasperación, declarando que su tarea de escritura fue un trabajo extremadamente mal hecho. Pero mientras que ella me iba ayudando a clarificar cada confusión (y mientras que el Señor me concedía la paciencia para perseverar), agregando tildes y acentos, puntos de interrogación, etc, el corazón de lo que salió de ese relajo de escritura fue maravillosamente hermoso. Es como si su escritura fuera un pedazo de piedra sin forma (para mi), y mientras que ella clarificaba cada área sin sentido, lentamente, palabra por palabra, tallaba todo lo que escondía el mensaje verdadero de sus palabras, revelando una estatua cruda pero imponente de la Verdad.

Ella escribió:

El sábado Cristian [nuestro vecino, un joven de 13 años quien participa en escuela en casa con nosotros junto con tres de sus hermanos] vino y el le dijo a mi ma que [las bandas] andaban matando a niños y mujeres solo porque tenían pelo rubio y a mi me dio miedo porque mi hermano Josué tiene pelo de color cafe y yo le dije a mi ma que yo quería hablar con ella y ella me miró muy triste pero mi ma me dijo que no hay que tener miedo y ella me enseñó una pintura que decía «En angustia clamé al Señor y el me respondió y me libró. El esta de mi parte; no tendré miedo. Que podrá hacerme un simple mortal?» Y eso me asombró — Que podrá hacerme un simple moral? Fue para mi una bendición y en realidad yo sé que tuve miedo pero Dios me calmó y me hice la pregunta: Por qué a mi ma no le dio miedo y ella tiene el pelo rubio? Después llegaron las hermanas de Cristian y le pintaron el pelo a mi ma y hablamos de Dios y ella les dio un poco de animo y se que ellas estaban tristes por lo que esta pasando en este mundo. Lo que Dios esta haciendo en mi vida es que Dios me hizo no solo para jugar sino para alabar su nombre. Gloria y gracias a Dios.

Mientras que llegábamos al final de su párrafo gigantesco, la miré, estupefacta, le agradecí por tomar el tiempo de ayudarme a clarificar y corregir su ortografía, y de allí me recliné en mi silla, solamente capaz de repetir la ultima oración de su reflexión mientras que mi propio corazón se regocijaba en lo que el Señor esta haciendo en nuestra hija preciosa, graciosa, quien llevamos tan solo cuatro meses de conocer: Gloria y gracias a Dios.

Los dos temores disponibles

31 domingo May 2015

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, Información acerca de la misión, La familia, Practicas de ensenanza, Reflexion personal

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(Escrito el domingo pasado): Anoche me pinté el cabello por la primera vez en mi vida, y no lo hice porque quería hacerlo. Nuestro vecino, un joven de 13 años quien esta en escuela en casa en nuestro hogar, llegó a mi puerta ayer por la tarde para advertirme que una banda en la ciudad cercana de La Ceiba había empezado a matar a personas con cabello rubio o rojo.

Después de investigar un poco mas, aprendí que las matanzas empezaron en las otras dos ciudades mas grandes de Honduras — Tegucigalpa y San Pedro Sula — debido a una rivalidad entre dos bandas, y en la ultima semana habían traído su caos a nuestro rincón del país.

Entonces anoche me sentaba cerca de nuestra mesita en la sala de nuestra casa, todo alumbrado por alunas pocas velas porque no había agua ni luz en todo el día, mientras que una crema de 150 Lempiras fue aplicada a mi cabello para ponerlo negro. Mis estilistas fueron la hermana mayor de nuestro alumno de escuela en casa, con tan solo 22 años de edad y ya la madre de cuatro hijos, y otra joven de 16 años quien ya esta ‘casada’ aunque ni ella ni su ‘marido’ tienen trabajo y ella apenas cumplió primer grado. Ambas señoritas, quienes son de la región de Santa Barbara y por eso tienen piel bastante blanca en comparación con la mayoría de hondureños, habían llegado a nuestro portón con su propio cabello recién pintado negro ofreciéndome su ayuda. Como no teníamos guantes, la mayor de las dos muchachas usaba dos bolsas en sus manos, puestas en su lugar con tape, como para no mancharse con la tinta potente. Me sentí muy extraña sabiendo que yo fui la única persona presente que podía leer las instrucciones escritas en la cajita de tinta en español.

Entonces mientras que me sentaba con una bolsa puesta en mi cabeza con la tinta negra deslizándose por alrededor de mis orejas, abrí Salmo 12, lo cual habíamos leído mas temprano el mismo día en familia. Les hablé a los que estaban presente en aquella sala tan oscura de la injusticia en nuestro mundo que tanto va en contra de la justicia perfecta que caracteriza tan maravillosamente a nuestro Dios.

En tan solo 35 minutos mi cabello se cambió de un cafecito completamente natural con destellos de rubio y rojo a completamente negro con manchas del color pertinaz pintando partes de mis orejas y cuello.

En medio de dicha circunstancia, nuestra hija de 11 años, Jackeline, tuvo una crisis nerviosa, perdiéndose en medio de varios miedos obvios, el mas grande de todos siendo por la vida de su hermanito Josué, quien tiene necesidades especiales. El, también, naturalmente tiene cabello de color cafecito-rubio, y no pudimos cortárselo cortito porque no había electricidad en todo el día y por eso no podía conectar mi maquina para cortar cabello.

Ella estaba sentada en una de las sillas en nuestra sala, perdida en la desesperación, mientras lagrimas corrían por sus cachetes. La encontré, me agaché delante de ella con una mano en su rodilla, y con ternura exigí que parara de ahogarse en el miedo y que empezara a enfocarse en Dios. Ella protestaba: «Pero mi temor mas grade es que van a venir en la noche y matar a Josué.»

Mi respuesta: «Eso podría pasar.»

Sus ojos crecieron y me miraba, estupefacta, probablemente esperando que le dijera, «Shh, tranquila. Tu bien sabes que eso no va a pasar. Toda estará bien. Tranquila.»

Seguí: «Eso podría pasar esta noche, Jackeline, pero la cosa que hay que entender es que podría pasar cualquier noche. Las bandas o personas malvadas podrían venir y tomar nuestras vidas o violarnos. Hay tantas cosas en este mundo que podemos temer — cosas reales, cosas de miedo — que podemos continuamente enfocarnos en esas cosas y sentirnos perpetuamente paralizados por el miedo, o podemos mantener nuestra mirada en Dios, sabiendo que Jesucristo venció al mundo y que este mundo no fue creado para ser nuestro hogar permanente.»

Entonces miré por alrededor de nuestra sala tan maravillosamente, hermosamente humilde, viendo la colección de fotos en familia que Darwin y yo habíamos colgado juntos esa mañana en una pared previamente vacante, y le dije, «Este mundo no es nuestro hogar, Jackeline. Si, estoy en mi hogar ahorita en el sentido de que estoy en mi propia sala, y mis hijos y esposo viven aquí conmigo, pero mi hogar de verdad es en el Reino de Dios con El. Si esta noche o mañana o en algunos meses o anos alguien me mata o me muero de una enfermedad, mi vida verdadera no se acabó. Simplemente fui llamada a mi hogar mas temprano que yo tal vez había pensado. Entiéndeme bien — no me quiero morir esta noche, ni estoy esperando o asumiendo que algo trágico vaya a pasar, pero la cosa para entender es que todos nos vamos a morir algún día. Te morirás algún día, Jackeline — solo es una cuestión de cuando y como.»

Me di media vuelta para ver a su unico hermano biológico quien estaba sentado inocentemente detras de mi, meciendo sus piernitas en la silla, y le dije a ella con amor, «Josue se morirá algun dia.» Los ojos de ella crecieron aun mas grande como si eso nuncia le hubiera ocurrido antes. «Algun día me moriré. Algun dia Darwin se morirá. Tu puedes escoger vivir en un miedo constante — y eso es lo que actualmente estas haciendo — o puedes escoger confiar en Dios, sabiendo que en el futuro cuando venga su Reino, no habrá mas muerte ni llanto ni clamor ni dolor. Todas esas cosas pertenecen a este mundo. Si tu confianza y esperanza están puestas en este mundo, estarás constantemente decepcionada, engañada, y miedosa. Nuestra meta es mantener fielmente la actitud de Pase lo que pase, Dios es justo, es fiel. En El esta mi esperanza, no en lo que tal vez si o no pasa aqui en la tierra.»

Oh, le dije tantas cosas a mi amiga tan joven, tan miedosa, quien el Señor ha puesto en nuestra casa como hija. En ella vi el rostro de mi querido abuelo, un hombre quien amaba al Señor pero por alguna razón tan confusa seguía viviendo en miedo todos los días de su vida. Era un hombre quien vivía y moría en temor; su ultima voluntad, o ultimo deseo, mientras que estaba acostado delante de mi en su camilla en el hospital hace algunos años, fue que no me mudara a Africa, porque alla la gente me mataría. Un gran pesar me llenaba el pecho por esta joven delante de mi y por mi querido abuelo, personas quienes confiesan fe en Jesucristo pero no entienden que El nos ha llamado a salir del montón de temores en este mundo y entrar en la libertad.

Entonces casi al final de nuestra larga conversación, después de haber tenido que llamarla varias veces de aquella mirada perdida, desconcertada, le recordé una vez mas: «Hay dos opciones: podemos temer solamente a Dios, y de este modo no temer nada mas, o podemos escoger ignorar a Dios y temer todo lo demás. La Palabra de Dios dice que el temor a Dios es el principio de la sabiduría, y después en el Nuevo Testamento aprendemos que es la voluntad de Dios que no temamos a ningún ser humano. Entonces si temo a los asesinos y ladrones y mentirosos en vez de a Dios, soy necia. Pero si temo solamente a Dios y, en vez de temer a la gente malvada u odiarla, orar por ella, soy sabia. Entonces esta noche tu y yo podemos sentarnos juntas para orar por nuestra protección y tambien para las vidas de los que estan asesinando a los demas — imaginate cuan perdidos, cuan confundidos deben estar, probablemente siendo personas que han sufrido gran abuso o abandono cuando ellos mismos eran pequeños! — pero no nos vamos a sentar aquí con miedo, llorando y banandonos con lastima propia.»

Estas charlas son muy comunes en nuestra familia y ocurren durante los momentos menos esperados. Ayer por la tarde mi esposo y nuestro hijo de 7 años salieron para ir a acampar en la montaña con los varones de nuestra comunidad de fe, así que yo había planeado tener una noche tranquila en casa con los demás niños antes de que ellos dos volvieran el próximo día. No teníamos ni idea de todo lo que iba a suceder en el poco tiempo que estaban fuera!

Entonces anoche dormí sola en nuestra cama con mi nuevo cabello negro que apestaba de químicos escuchando a nuestras perras guardianas ladrar sin parar, ellas estando asustadas que no había ninguna luz en toda la propiedad. Y esta mañana que me levanté sin mucha energía y probé la luz, nada pasó. Así que toda la comida en la refrigeradora se arruinó y me he quedado llevando un sombrero que no cubre todo mi cabello lo suficiente, pero Dios es bueno, y mi entendimiento de Su bondad se renueva y fortalece cada vez que esta puesto a prueba, cada vez que tengo que escoger entre los dos temores disponibles: el temor a Dios o el temor a los hombres.

 

Salmo 12:

¡Sálvame, Señor!
    Ya no hay persona fiel,
    los fieles desaparecieron del mundo.
 Sólo se dicen mentiras unos a otros.
    Ocultan sus verdaderas intenciones cuando hablan bien de su vecino.
Que el Señor calle esas bocas mentirosas
    y selle esos labios que exageran.
Esos que dicen: «Nuestra boca hará que triunfemos,
    confiamos en nuestros labios.
    ¿Quién será capaz de someternos?»

Pero el Señor dice: «Yo vendré a defender a los pobres
    que sufren por causa de los perversos
    que los han oprimido y maltratado.
Yo les daré la seguridad que han estado buscando.»

Las palabras del Señor son tan puras y verdaderas
    como oro o plata terrenales que han sido fundidas
    y purificadas siete veces en el horno.

Señor, cuida a la gente indefensa,
    protégela siempre de esta perversa generación.
Los perversos están por todos lados,
    y los seres humanos alaban la maldad.

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