• Acerca de la misión
  • Informacion de contacto
  • Quienes somos

Tesoros escondidos: buscando el reino de Dios en Honduras

~ De Jennifer, con alegria

Tesoros escondidos: buscando el reino de Dios en Honduras

Archivos de etiqueta: Adopcion

Entregar la vida de uno

12 sábado Nov 2016

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, Enseñanza, Información acerca de la misión, La familia, La vida cristiana en comunidad, Reflexion personal

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Adopcion, Arrepentimiento, blog inspirador, Criar niños, Disciplinar a los hijos, Escritura cristiana, Familia adoptiva, Llegar al corazón, Obra domestica, Oracion, Paz de Dios, Resolucion de conflicto, Revelacion espiritual, Seguir a Cristo

[Esta reflexión originalmente fue publicada el 20 de Mayo del 2014 en nuestro blog www.HiddenTreasuresinHonduras.com y ahora ha sido traducida en español para poder animar a los hispanohablantes del mundo con la verdad de Cristo.]

Recientemente en casa, estábamos hablando en privado con uno de los niños para resolver un problema de disciplina. El niño se sentó en una silla frente a nosotros, con los brazos cruzados, su pequeño ceño fruncido, robando miradas a nosotros dos, mientras su mirada permanecía fija de otro modo en sus pies colgando en frente de ellos. Ver al niño en una posición tan cerrada y poco amable de verdad era una situación muy fea.

Después de una larga discusión, orar juntos, y la asignación de un castigo (lo llamamos ‘consecuencia’), llegamos a la conclusión del tiempo hablando con este niño acerca del amor de Cristo por nosotros y nuestro amor por el niño.

La cuestión de disciplina era principalmente entre el niño y yo, por lo que hablamos de cómo la disciplina de un padre o una madre para su hijo se deriva de su inmenso amor por él. El niño, aun evitando cualquier tipo de conexión emocional, siguió estudiando sus pies oscilantes. Cuando se le preguntó si el niño estaba seguro de mi amor por él, el niño obstinado sacudió su cabeza «no» y dijo que no lo amo.

Mis ojos se abrieron enormemente y mi corazón se hundió, con sentimientos devastadores y un tinte de fuego de la ira que brotaba dentro de mí mientras pensaba, «¿Cómo puedes decir que no te amo? Te hemos recibido en nuestra familia como si fueras nuestro hijo biológico sin que lo merecieras ni pidieras; te hemos dado todo lo que necesitas y hasta mas! Hemos sacrificado nuestros propios deseos para poder criarte de una forma digna y agradable ante Dios, y tu dices que no te amo! ¿No te das cuenta que he dado mi vida por ti — ¨

Y en ese momento mis pensamientos tomaron un desvío inmediato al oír las palabras de Cristo tal vez más claramente que nunca. «He dado mi vida por ti. Y cuántas veces tú, Jennifer, cuestionas mi amor, comportándote como este hijo terco de mente cerrada? Acepta mi amor — cree que te amo abundantemente, tal como desearas que tu hijo creyera sobre ti.»

Mi corazón se hundió aún más, mi devastación a la observación a lo que el niño había expresado se convirtió en la realización de mi propia dureza. Entonces me arrepentí en mi interior hacia mi Salvador, confesando: «Creeré en ti, Señor. No voy a cuestionar tu carácter y amor.» La paz y una nueva comprensión y aceptación por el amor de Cristo inundaron mi cuerpo.

Un par de días después, cuando las cosas se habían suavizado con el niño molesto, pero todavía sin ninguna aceptación de mi amor por él, el niño y yo fuimos en uno de los autobuses públicos de Honduras en nuestro camino a la ciudad, el niño cómodamente sentado en mis piernas.

Ambos disfrutábamos de la vista desde nuestro asiento de la ventana, donde podíamos ver extensos campos de piña, la cordillera que marca el paisaje y las pequeñas tiendas y restaurantes a lo largo del camino. Sentí en mi corazón que el problema estaba aún sin resolver para mí — estará convencido el niño de mi amor y sólo dijo lo contrario en un momento de enojo e ira, o realmente sentirá que no lo amo? Susurré su nombre, e inmediatamente su cara volteó hacia mí, y le pregunté suavemente, «Si sabes que te amo, ¿verdad?» Y sin demora su pequeña cabeza se balanceaba arriba y abajo y me respondió con mucha seguridad un » Sí.»

Mi corazón suspiró de alivio y agradecimiento, y me sentí una enorme paz y una unión nacer entre nosotros a medida que viajábamos a la ciudad. Mientras el niño se sentó envuelto en mis brazos, sentí que los dos estábamos envueltos en los del Padre.

Amen! Gloria a Dios!

Sujetando todas las cosas con nuestras manos en forma de vaso

09 domingo Oct 2016

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, El matrimonio, Enseñanza, La familia, Liderazgo, Oracion, Reflexion personal

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Adopcion, Confiar en Dios, Criar niños, Diario, Manos abiertas, Matrimonio cristiano, Mision, Misionera en Honduras, Obra de Dios en Latinoamerica, Reflexion, Reino de Dios, Sacrificio vivo, Seguir a Cristo, Soltar control, Testimonio de fe

[Esta reflexión originalmente fue escrita el 11 de Marzo del 2014 en nuestro blog www.HiddenTreasuresinHonduras.wordpress.com, y ahora ha sido traducida en español para poder compartirla con los hispanohablantes alrededor del mundo y así servir de testigo de la increíble bondad de Dios.]

Sentí como que si toda la sangre se había salido de mi cuerpo y estuve a punto de caer en un profundo abismo. Mis piernas débiles seguían cargándome mientras Darwin y yo caminábamos a lo largo del camino de tierra que conducía a nuestro hogar, pero sentí como que si todas mis fuerzas – cualquier fuerza para luchar dentro de mí – se había ido cuando escuche esta respuesta a mi simple pregunta.

Había pasado el día entero trabajando en la administración, escribiendo cartas de agradecimiento, haciendo mandados, y comprando provisiones de comida. Darwin se había llevado a los niños a la ciudad para su visita parental mensual que la agencia gubernamental para la protección de menores requiere. Típicamente los niños esperan por un periodo de dos horas sin la real esperanza de que algún familiar los visite.

Cuando Darwin y los niños entraron por nuestro portón al llegar de su visita por la ciudad, recibí a cada uno de los niños con abrazo y un beso en la frente mientras Darwin se apresuró a nuestro baño para asearse porque habíamos recibido una invitación especial a cenar a la casa de su primo esa tarde y debíamos salir de inmediato.

Después de ducharse y cambiarse, Darwin y yo comenzamos a caminar tomados de la mano desde nuestra casa a lo largo del camino de dos kilómetros que lleva a la carretera. Le pregunté muy casualmente como la visita requerida con los niños había ido, y él respondió – como si le hubiera preguntado cuál era su color favorito o qué comió de desayuno – “Llegó su papá.”

Sentí como que si mi mundo había colapsado, como que si tuviera miles de preguntas que hacer al mismo tiempo, pero mis piernas se seguían moviendo y de alguna manera seguí respirando mientras escuchaba, como una pesada neblina, las palabras de Darwin:

Su padre biológico, quien no los había visitado recientemente y con quien no esperábamos tener contacto, los visito en el “día de las visitas parentales” a la oficina de la agencia gubernamental para la protección de menores y hablo con sus tres hijos como por una hora y media, diciendo que planeaba visitarlos cada mes y que trabajaría lo más difícil que pudiera para “sacarlos de este lugar.” La hija mayor protestó la propuesta que su padre les hizo con una profunda sinceridad, diciendo que estaba contenta con nosotros y que no quería irse.

Darwin me dio más detalles sobre la visita, pero mi mente se perdía en lo inimaginable, y lo que no tiene respuesta…

Pero estamos planeando empezar el proceso de adopción oficial.. y por ley no podemos hacer eso si ellos están recibiendo visitas de padres… cierto? Por lo menos eso es lo que me habían dicho. Qué pasa si su padre los toma y los lleva a que sufran ese daño emocional del que venían? Aunque para nosotros sería devastador perderlos, el sufrimiento a largo plazo por el que pasarían ellos seria mucho peor que nuestra perdida. Pero existe la redención para todos; nadie está afuera del alcance de Dios. El puede cambiar a su padre de quien yo había escuchado muchas historias de abuso… cierto? Qué somos – una familia o…? Sigue caminando, Jennifer…

Mientras una pierna caía muerta en frente de la otra, llevándome por toda la carretera, mis lentes bajo el cielo ardiente ocultaba mis ojos llenos de lágrimas mientras pensaba No puedo tener un colapso emocional ahorita, justo antes de—o peor, durante — esta gran cena con el primo de Darwin y su familia.

Mientras Darwin y yo nos sentábamos en silencio esperando que la cena comenzara, él me miró, la tristeza en mi corazón reflejada en mi cara pálida, y dijo, “Hace como un año atrás tú me dijiste algo que profundamente me impactó…”

Y pensé, Sé lo que él va a hacer.

Y en efecto, él suavemente tomó mis manos lacias y las juntó. Las puso dentro de las suyas como haciendo un hueco. Él dijo, “Tú me dijiste que así es como agarras todo, en tus manos abiertas haciendo un hueco, porque nada es tuyo. Jennifer, nada es nuestro. Somos solo administradores en el Reino de Dios.”

???????????????????????????????

Mi mente embotada viajó hacia la memoria de cuando había escrito en mi diario aproximadamente hace un año…

Febrero 11 del 2013: Ayer mientras me sentada en una roca mohosa en el rio, puse mis manos en forma de hueco y las bajé al rio, levantándolas para examinar la pequeña piscina que quedaba meciéndose en mis palmas unidas. Muchas veces en los últimos años yo había usado la frase “sujetando las cosas con manos en forma de un vaso” en metáfora para describir mis ganas de cuidar lo que Dios me ha dado—relaciones, oportunidades—sin buscar control. Ayer en el rio, miré intencionalmente, casi obsesivamente, a aquella pequeña piscina por algunos momentos breves antes de apretar los puños bruscamente. Luego, casi como un experimento para ver cuáles eran los resultados cuando agarramos agua, a la vida – cuando nos aferramos mucho- y torpemente a lo que Dios nos ha dado — empecé a agarrar manotadas de agua y – sin éxito alguno, por supuesto — a apretar el agua, a querer hacerla mía, y cada vez obtenía los mismos resultados: nada. Luego intenté el enfoque opuesto – agarrando el agua fría del rio en mis manos planas. En lugar de tratar de adueñarme del agua con rapacidad, me acerqué a ella con indiferencia, sin importarme si se había salido de mis manos rígidas, o fuera de mi vida. Inevitablemente, cada vez que el agua desaparecía de mis manos, ya que no tenía ninguna grieta segura para descansar. Luego regresé a mi posición original, maravillándome de mi capacidad de mantener el agua en mis manos cuidadosamente ahuecadas, pensando que ningún otro método funcionaría – pude haber intentado puyar el agua, darle bofetadas, balancearla en mis dedos, cruzar o torcer los dedos, extendiendo los dedos, pero cada vez me quedaría sin nada. Voy a mantener todo lo que el Señor me ha dado con mis manos abiertas en forma de copa.

Me senté allí, todavía con niebla, utilizando la poca fuerza que tenía para suprimir las lágrimas en mis ojos mientras él y yo nos quedamos allí durante varios minutos, mirando a nuestros vacías y ahuecadas manos. Me imaginaba a los niños — no sólo a ellos sino que todo y a todos en mi vida – sentado en mis manos ahuecadas con cuidado, mirando hacia mí. Entonces pensé, no, no así no, y comencé a imaginar los a ellos corriendo y bailando alrededor en las laderas de las palmas. Entonces empecé a verlos — los pequeños niños, saltando de mis palmas ahuecadas — saltando hacia el exterior de mis pulgares, lejos de mí, o siendo tomados de mis manos o voluntariamente saliendo de ellas. Empecé a sentir una extraña mezcla de paz, tristeza y comprensión.

Las palabras de Darwin, que eran inicialmente mías hace muchos meses, brincaban alrededor de mi mente cansada, «Nada es nuestro …» y oré en aquel entonces y sigo orando para que el Señor permita que esas palabras puedan establecerse y dar frutos en lo más profundo de mi alma – que nunca cierre mis manos con envidia o engañarme a mí misma en pensar de que tengo el poder, el control o propiedad sobre cualquier persona o cosa, incluyendo mi propia vida. Voy a hacer una resolución, una vez más, y esta vez con una comprensión más profunda: Voy a mantener todas las cosas con las manos abiertas en forma de copa.

Nuestro propósito como padres sustitutos: criando una valiente pero compasiva generación

15 lunes Ago 2016

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, Información acerca de la misión, La familia, Reflexion personal

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Adopcion, Amor de Dios, Casa Hogar, Conocer a Cristo, Criar niños, Familia adoptiva, Familia de Dios, Familia sustituta, Honduras, Movimiento de Dios, Padre de huerfanos, Proposito, Seguir a Dios

[Originalmente escrito el 24 de Enero del 2014 en ingles y ahora traducido en español]

Mi papá me ha preguntado en dos ocasiones cual es el propósito de criar a los niños de otras personas, por qué lo hacemos, y qué es lo que últimamente esperamos de estos niños. Tal vez usted se está preguntando lo mismo. Lo hacemos por algún sentido de caridad que hace que nos sintamos cálidos en nuestro interior? Esperamos descubrir a un niño genio en el tumulto de niños desafortunados? O solamente intentamos llamar la atención de otros para que nos tilden de “buenas personas”?

zilly1 zilly3 zilly2

Cada vez que mi papa me ha preguntado que cual es el propósito de ser padres, mi respuesta ha sido la misma: “Papa, nuestra meta es que estos niños- quien se convertirán en adolescentes, después adultos, y luego tendrán sus propias familias- conozcan a Cristo y tengan un deseo ardiente por las cosas de Su corazón. Tu puedes seguir a Cristo como un doctor, un pobre granjero, un maestro, una ama de casa, misionero en un país extranjero- tu nómbralo. Nosotros educaremos a los niños como mejor podamos para así darles una buena fundación académica, pero ultimadamente no esperamos convertirlos en ciudadanos a medias con buenos salarios y lujos. Queremos que ellos estén a tono con el llamado de Dios y seguirle, lo cual es diferente para cada persona.”

De tantas extensas lecturas que he hecho acerca de hogares para niños y sobre familias adoptivas, sé que algunos son algo así como “zonas de espera”- instituciones estancadas sin mucha oportunidad para crecimiento o encontrar Verdad, y en el momento en que un niño alcanza los dieciocho años ellos son enviados al mundo, casi siempre sin verdaderas destrezas o pasión por algo. Esta es la razón por la cual muchas de las niñas que crecen in estas instituciones buscan la prostitución y los niños acaban alcohólicos y mendigos.

Nuestro propósito, contrario al de una organización de caridad para los menos afortunados, es criar una firme pero compasiva generación de servidores centrados en Cristo, personas que busquen primero el Reino de Dios y cuya fe es expresada en obras de amor. Nosotros amamos a los niños y tenemos esta esperanza extraordinaria en ellos porque nosotros mismos hemos experimentado el perdón y el amor de Dios y tenemos el privilegio de participar en Su propósito eterno. Nada menos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA IMG_8616

Yendo para atrás y actualizando escrituras de los últimos años: «Ella será su hija.»

01 lunes Ago 2016

Posted by jenniferzillycanales in Dios obrando en medio de nosotros, Información acerca de la misión, La familia, La vida cristiana en comunidad, Reflexion personal

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Adopcion, familia solidaria, IHNFA, La familia de Dios, La vida con Cristo, Niñez hondureña, Principios, Rancho Hogar Agua Viva

A partir de hoy, estaré actualizando el blog «Tesoros Escondidos» con una variedad de escrituras que llevo escribiendo desde el año 2014. Yo había mantenido este diario de escrituras acerca de nuestro caminar con Cristo en ingles en nuestro blog HiddenTreasuresinHonduras.wordpress.com, y ahora una amiga nos está ayudando a traducirlas en español porque no nos ha quedado tiempo para estar traduciendo las escrituras y manteniendo ambos blogs fielmente.

Nuestra meta es ir publicando todas las escrituras desde enero 2014 hasta la fecha que no habíamos traducido/publicado en español para así poder animar a los demás hispanohablantes en la fe en Jesucristo y servir como testigos del amor de Dios en nuestro mundo.

La primera escritura, originalmente escrita y publicada en ingles el 14 de enero de 2014, se encuentra abajo:

“Ella será su hija.”

14 de Enero del 2014

Dios ha cambiado mis planes muchas veces en el transcurso de estos últimos años, y esta es una historia única.

Darwin, nuestra hermana en Cristo Jenae, y yo esperábamos ansiosamente la llegada de los primeros dos niños de la agencia de protección infantil de Honduras (IHNFA) a Rancho Hogar, el hogar que Dios nos había proveído para criar a niños y jóvenes para Su gloria. Pasaban las semanas, llamadas y visitas nos hacían, enviábamos correos, pero no llegábamos a nada. Cada vez que hablábamos con algún representante de la agencia nos decían que no había ningún niño disponible, que todo el personal estaba ocupado en casos de custodia, o que debíamos regresar en otro momento porque estaban empapados de trabajos y no tenían tiempo para nosotros.

Una tarde, mientras estaba parada en el vacío porche del pequeño edificio de educación del Rancho, Jenae se carcajeó y dijo, “Hay huérfanos en todo el mundo, y aquí estamos, tres personas llamadas por Dios, listos para cuidar de ellos, y supuestamente no hay ningún niño para cuidar.¨

El tiempo transcurrió, y finalmente recibimos una llamada de la agencia: habían dos grupos de hermanos disponibles, pero cada grupo tenía tres miembros, lo cual era más de lo que originalmente planeábamos. La agencia nos explicó que el primer grupo tenía niños de dos, cuatro, y seis años de edad, y que el segundo grupo estaba compuesto de niños de cuatro, siete, y nueve años de edad. De todos modos, nosotros teníamos la voluntad de recibir niños de entre dos y siete años de edad, debido a que entre mayor sea un niño, mas cargas tiene y más difícil es de impactar sus vidas. O al menos así dicen.

Al oír sobre el grupo de hermanos mayores, con un niño de nueve años de edad que no era dentro del rango de dos a siete años que teníamos planeado, la voz de Dios invadió mi corazón y dijo que debíamos tomarlos. Todos quieren a los pequeños, y si tu no tomas a los mayores, entonces quien lo hará? Acaso no es ese tu propósito- criar niños que nadie más quiere? Ore durante la noche antes de dar una confirmación sobre esta decisión que tomar, y el siguiente día recibí apoyo incondicional de parte de Darwin y Jenae.

En el siguiente día, Darwin y yo estábamos en la ciudad de La Ceiba, cerca de la oficina de la agencia gubernamental, y llamamos repetidamente, casi desesperadamente, para decirles que al menos queríamos conocer el grupo de hermanos mayores. Luego de muchas llamadas ellos finalmente contestaron, e inesperadamente, nos dijeron que ese era “Día de Visita” para todas las casas adoptivas y orfanatos, y que los niños de las áreas de alrededor estarían visitando la oficina principal de la agencia esa tarde. Darwin y yo nos quedamos viendo el uno al otro con una alegría en nuestros ojos, reorganizamos nuestros planes de esa tarde, y rápidamente comenzamos a caminar a la rosada oficina gubernamental que había sido la causa de tanta frustración y confusión para nosotros durante los meses previos.

Esta vez llegamos con esperanza y anticipación reventando en nuestros corazones, pensando Hoy podríamos conocer a nuestros futuros niños. Al acercarnos a la oficina, viendo docenas sobre docenas de niños en el patio de diversión, calando en columpios de metal viejo, o idos esperando visitas de parientes, vi a cada uno de los niños, pensando en mi corazón Sera ese niño? O es aquella niña? Serán ellos- o aquellos – nuestros futuros niños?

Entramos por el portón oxidado, y ahí, sentados en fila- de mayor a menor- estaban los niños que parecían ser diferentes a los demás. Hice contacto visual con la mayor, y creo que sonrió- o tal vez fui yo!- y la voz de Dios invadió mi corazón, diciendo, “Ella será su hija.” Pensé- Como? La agencia gubernamental dijo que el mayor, el de 9 años, era un varón…– pero pare los pensamientos y decidí confiar en el plan de Dios. Inmediatamente nos pasaron a la oficina del director, y rápidamente fue a traernos a los niños de los que supuestamente él nos había hablado por teléfono. En el fondo de mi corazón yo sabía, o tal vez esperé, que ella y sus dos hermanos menores serían los que el director fue a traer, pero desde un punto de vista racional sabía que mis esperanzas eran absurdas.

De enseguida, la puerta que daba a la oficina estaba abierta, y ahí estaban ellos, ella y sus dos hermanos menores esperando de una forma incomoda, la hermana de en medio tirándonos sonrisas tímidas. Nos animaron a buscar algún espacio en la pequeña propiedad de concreto para conocer a los niños, y rápidamente se descubrió que la hermana mayor era la vocera de los dos hermanos menores. No teniendo ningún tipo de palabras ensayadas y llenos de todo tipo de emociones intensas, Darwin y yo comenzamos a hacerles preguntas básicas para conocerlos- sus edades, que les gustaba hacer, etc. Cuando la mayor nos comentó que tenía trece años, me quede sin respirar pensando, “ Dios, como es posible que tomemos a una adolecente? Ella solo es diez años menor que yo! Buscamos niños que están entre las edades de dos y siete…” Pero esos pensamientos rápidamente desaparecieron al percibir que Dios nos estaba llamando a obedecer, a mantener nuestros corazones abiertos, y llevar acabo lo que Él me había prometido- que ella sería nuestra hija.

Luego de una hora de hablar individualmente con ellos y con su madre solidaria, Darwin y yo nos despedimos y nos marchamos supuestamente a nuestra casa para orar sobre la situación. Los niños se quedaron detrás de su adorada madre adoptiva, una viuda Cristiana de entre los sesenta años de edad, y nos observaron con interés intenso cuando nosotros nos despedimos y sonreímos. Antes de salir del edificio, volteé hacia Darwin y dije, “Yo los quiero. Sé que dijimos que oraríamos sobre la situación, pero creo que ya no es necesario. Esos serán nuestros niños.” El inmediatamente acepto, diciendo que él también tenía la confirmación de Dios, así que nos regresamos a la oficina del director y preguntamos que teníamos que hacer para traerlos a casa con nosotros.

Los tres de ellos se convirtieron en parte de nuestra familia al día siguiente, 1 de Noviembre del 2013. [Y hoy en día, casi tres años después, siguen viviendo con nosotros y estamos en el proceso de adoptarlos legalmente].

Dayana, nuestra hija mayor, es una tremenda bendición tanto para sus hermanos como para nosotros, y es un ejemplo poderoso de pureza, alegría, fe profunda, y servicio desinteresado. Estamos tan orgullosos de ella y a diario damos gracias a Dios porque sus planes fueron diferentes a los nuestros.

“Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza.” 1 Timoteo 4:12

Escrituras Recientes

  • Arte en el corredor 23 noviembre, 2016
  • En algún lugar entre los álbumes de fotos y las Crónicas de Narnia 23 noviembre, 2016
  • El cumpleaños número 31 de Darwin 13 noviembre, 2016
  • Entregar la vida de uno 12 noviembre, 2016
  • Un alboroto gozoso 12 noviembre, 2016
  • Alegría para el viaje 31 octubre, 2016
  • Hacer que los rábanos crezcan 31 octubre, 2016
  • Aunque sea solo por uno 28 octubre, 2016
  • Un, dos, tres…salta! 28 octubre, 2016
  • Sujetando todas las cosas con nuestras manos en forma de vaso 9 octubre, 2016
  • Ayudando a Papá a tocar el piano 19 septiembre, 2016
  • Todo empezó con un vaso de agua 12 septiembre, 2016
  • Desestresándose de la escuela en casa 5 septiembre, 2016
  • Soltando todo 29 agosto, 2016
  • Las cartas de Gleny 25 agosto, 2016
  • “¡Oh no! Ma levantó los columpios de llanta…» 22 agosto, 2016
  • Campamento para hacedores de paz 18 agosto, 2016
  • Nuestro propósito como padres sustitutos: criando una valiente pero compasiva generación 15 agosto, 2016
  • La entrenadora es alérgica a las quejas 12 agosto, 2016
  • Tu traes la lluvia 9 agosto, 2016
  • Yendo para atrás y actualizando escrituras de los últimos años: «Ella será su hija.» 1 agosto, 2016
  • Favor de dirigirse al otro blog 13 noviembre, 2015
  • Aprendiendo a ser familia (fotos) 11 agosto, 2015
  • Los cinco monitos 31 julio, 2015
  • Reflexiones y metas de nuestros hijos: julio 2015 27 julio, 2015
  • No te metas con un superhéroe 30 junio, 2015
  • La verdad acerca de Los Estados Unidos 23 junio, 2015
  • Esto nunca fue el plan de Dios 10 junio, 2015
  • Seguimiento a «Los dos temores disponibles» 1 junio, 2015
  • Los dos temores disponibles 31 mayo, 2015
  • Fotos del equipo de basquetbol femenino 22 mayo, 2015
  • Concierto ‘Oasis de sonidos en el desierto’ 18 mayo, 2015
  • Terapia lingüística, Tifoidea y jóvenes analfabetos — que bien! (Nueve actualizaciones: mayo 2015) 7 mayo, 2015
  • Encargados de levantar las piezas tiradas 4 mayo, 2015
  • La bestia que nunca se da por vencida 27 abril, 2015
  • Declaración de misión actualizada 24 abril, 2015
  • Aguantando los fuertes vientos de la feminidad: va a sobrevivir ella? 22 abril, 2015
  • Esta lucecita mía… 15 abril, 2015
  • Favor de orar por mi salud 13 abril, 2015
  • Un taller de rescate a un metro del infierno 9 abril, 2015

Escriba su correo electronico para poder seguir este blog y recibir notificaciones por email de actualizaciones.

Archivos

  • noviembre 2016 (5)
  • octubre 2016 (5)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (8)
  • noviembre 2015 (1)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (2)
  • junio 2015 (4)
  • mayo 2015 (5)
  • abril 2015 (6)
  • marzo 2015 (7)
  • febrero 2015 (4)
  • enero 2015 (4)
  • diciembre 2014 (2)
  • noviembre 2014 (5)
  • octubre 2014 (3)

Mas información

  • Acerca de la misión
  • Informacion de contacto
  • Quienes somos

Categorias

  • Basquetbol femenino (1)
  • Dios obrando en medio de nosotros (45)
  • El matrimonio (11)
  • Enseñanza (5)
  • Escuela en casa (5)
  • Escuela Rancho Agua Viva (1)
  • Estudio Biblico (2)
  • Información acerca de la misión (18)
  • La familia (42)
  • La granja (3)
  • La vida cristiana en comunidad (12)
  • Liderazgo (1)
  • Musica (3)
  • Niños con necesidades especiales (6)
  • Oracion (4)
  • Poesia (1)
  • Practicas de ensenanza (13)
  • Reflexion personal (42)
  • Sin categoría (4)

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Tesoros escondidos: buscando el reino de Dios en Honduras
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Tesoros escondidos: buscando el reino de Dios en Honduras
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...